domingo, 3 de abril de 2016

APOYO FAMILIAR Y DIABETES


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay más de 347 millones de personas que padecen de diabetes, y se calcula que en el 2004 fallecieron 3,4 millones de personas como consecuencia del exceso de azúcar en sangre. la OMS prevé que las muertes por diabetes se multipliquen por dos entre 2005 y 2030 (OMS, 2012).

La Diabetes Mellitus (DM) es una enfermedad crónica de alta prevalencia con alto costo social y de gran impacto sanitario, determinado por el desarrollo de complicaciones agudas y crónicas que producen una disminución de la calidad y esperanza de vida en quienes la padecen.
Las personas que padecen de DM y no cuentan con un apoyo familiar oportuno, son más propensas a deprimirse, aislarse, frustrarse y ver desmejorada su salud. Y si a esto se le agrega que no existe una cultura sanitaria educativa y preventiva centrada en la familia para afrontar esta problemática, la situación se torna peor.
Muchas veces se considera desde la esfera familiar que solo cubriendo las necesidades biológicas del familiar diabético es todo. pero no es así, hay otros aspectos también importantes para fomentar la calidad de vida del diabético como lo son psicosociales, emotivos recreacionales y espirituales. de allí la importancia de ampliar la mirada y facilitar un real apoyo familiar, que genere comprensión y felicidad recíproca. 
Es evidente que el apoyo familiar repercute en la enfermedad, su evolución y desenlace; se considera elemento fundamental para desarrollar conductas de salud y autocuidado, así como en la adhesión del enfermo al tratamiento médico (Tejada, L et al 2006).

jueves, 11 de diciembre de 2014

LA PERA: EXCELENTE FRUTA PARA LA DIABETES



Se cree que las peras son una de las frutas cultivadas más antiguas del mundo. Tienen una larga historia influyente en la humanidad a partir de cuándo el poeta Griego Homero les apodó como “regalo de los dioses”. A diferencia de otras frutas, las peras tienen una larga vida de almacenamiento y como resultado se valoraron y se negocian a través del mundo. Esta es también la razón por la cual los chinos las consideran como signos de la inmortalidad. La rara vitalidad de la pera la convirtió en el objeto perfecto para ser observada y pintada por artistas, como se demuestra en su aparición masiva en el arte europeo. Pocas frutas han tenido tanto impacto cultural en tantas partes del mundo.
La Pera, como con muchas otras frutas, proporcionan una serie de beneficios que pueden ayudar a las personas con diabetes. Resalta específicamente por tener nutrientes anti-inflamatorios que son de gran valor en los trastornos tales como la neuropatía diabética. Al igual que con muchas otras frutas,  el alto contenido en fibra las hace útiles dentro de un plan de alimentación que ayude a prevenir enfermedades gastrointestinales, metabólicas como la diabetes tipo II y enfermedad cardiovascular. También se ha demostrado que pueden ayudar a prevenir el cáncer, y en particular, de ser muy eficaz contra el cáncer de esófago.
Lo que hace que las peras sean una gran opción para el consumo sobre otras frutas son dos factores. El primero es su capacidad de ser fácilmente digerida y no irritar nuestro sistema gastrointestinal. Esto puede ser debido a su falta de contenido ácido en comparación con otras frutas. El segundo es que las peras son consideradas como un alimento bajo índice en alergénico. Es también por estas dos razones que se recomienda esta fruta a los niños.
Al igual que con cualquier otra fruta se puede comer cruda, pero también hay una variedad de formas creativas de consumo. Las opciones populares incluyen su uso en ensaladas o para la preparación de  jugos o batidos. También pueden ser añadidas en el cereal o en el yogur de la mañana. Las peras son un gran acompañante de ciertos aperitivos, como el queso en cubos. Son una excelente opción para incluir como frutas para tu plan de alimentación en el manejo de la diabetes!
Una pera de tamaño mediano contiene 96 calorías, 15 g de azúcar, 5 g de fibra dietética y 1 g de proteína. Su índice glicémico es de 38 (bajo).